C
on profundo respeto y gratitud, recordamos a Frida, la perrita labrador que se convirtió en símbolo de esperanza y valentía en México. A lo largo de su vida como integrante del equipo de rescate de la Marina, Frida participó en múltiples misiones de búsqueda y salvamento, dejando una huella imborrable en el corazón de quienes la conocieron y en todos aquellos a quienes ayudó sin esperar nada a cambio.
Su presencia inspiradora, con sus gafas protectoras y su chaleco de trabajo, se volvió un emblema de solidaridad en los momentos más difíciles. Frida no sólo rescató vidas entre los escombros; también rescató el espíritu de unidad de un país entero.
Hoy la recordamos con cariño, no solo por lo que hizo, sino por lo que representó: la entrega, la lealtad y el amor incondicional que solo un compañero animal puede ofrecer.